Tragedia en el circo: una acróbata de 27 años murió al caer de su trapecio en pleno show


La noche del sábado en la ciudad alemana de Bautzen se transformó en una tragedia cuando decenas de familias con niños presenciaron en directo la muerte de una joven acróbata.

El espectáculo terminó en un silencio absoluto luego de que la artista española Marina Barceló, de 27 años, cayera al vacío desde el trapecio durante la gira del Paul Busch Circus.

Durante su actuación en solitario, Barceló perdió el equilibrio en un salto y cayó desde unos cinco metros de altura. El impacto fue mortal y, pese a la rápida intervención de los equipos de emergencia, nada pudieron hacer para salvarla.

La artista no llevaba cuerda de seguridad, un elemento que muchos acróbatas experimentados suelen omitir en determinadas presentaciones. El portavoz de la policía local, Stefan Heiduck, confirmó que la joven murió en el acto.

La caída se produjo adelante de unas 100 personas, incluidos numerosos niños que habían asistido a disfrutar del espectáculo.

El circo había llegado cinco días antes al municipio de Bautzen para iniciar su temporada. Sin embargo, luego de la muerte de la acróbata, las funciones posteriores fueron canceladas y la carpa ya fue desmontada.

El presidente de la Asociación Alemana de Circos, Ralf Huppertz, calificó el hecho de “trágico accidente” y lamentó especialmente el impacto emocional en los visitantes más pequeños. Además, aseguró que en los últimos años no se habían registrado muertes en actos de trapecio, aunque sí lesiones graves.

Huppertz explicó que los acróbatas asumen riesgos de manera consciente y que, en algunos números, la seguridad no puede garantizarse en un cien por cien.

“Cinco metros no es una altura extraordinaria para artistas bien entrenados”, señaló, sugiriendo que la joven pudo haber tenido mala suerte o golpeado contra algún obstáculo al caer.

Las autoridades investigan el caso como un accidente laboral. No hay indicios de negligencia externa, ya que suelen ser los mismos artistas quienes montan sus equipos y verifican su seguridad.

Sin embargo, en declaraciones con Y Ahora Sonsoles, la la madre de Marina aseguró que su hija estaba cansada y que trabajaba muchas horas, incluso cubriendo shows adicionales para poder pagarse una caravana.

Aunque destacó que su hija era responsable también culpó al circo por cargarla con tanto trabajo”.

Nacida en Mallorca, Marina Barceló había dedicado más de diez años al mundo del circo. Su formación abarcaba distintas disciplinas: funambulismo, rutinas aéreas y danza.

En su página web se describía como acróbata y bailarina, con el objetivo de “transportar al público a mundos mágicos”. De hecho, su carrera la llevó a escenarios en España, Andorra, Polonia y Alemania.

En redes sociales compartía ensayos y momentos de sus giras, transmitiendo siempre pasión por su arte. En una de sus últimas publicaciones escribió: “Merece la pena cada segundo”, junto a una imagen colgada del trapecio.

Además de su destreza como acróbata, solía interpretar distintos personajes en el escenario. Uno de sus trabajos más recordados fue cuando encarnó a La Sirenita en un acuario real, combinando arte escénico y acrobacia.

Su repentina muerte dejó un enorme vacío en la comunidad circense y en todos quienes la conocieron.

Fuente: www.clarin.com

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